miércoles, 1 de junio de 2016


Los desafíos de los tiempos:
 
Tengo la dicha de haber desandado camino y en casi 50 años de existencia se me vuelve recurrente el tema de la edad. Lo vivido y lo construido, quizas sea, junto a lo que detrás queda, síntomas de cierto temor por lo aun no logrado.
Existe un compromiso en esto de contar el tiempo y mirar la obra, es como que nunca estamos apurado hasta que llega una edad donde solo nos repetimos cuanto mas nos queda de camino o cuanto mas queda por hacer?.
La impronta que todo ser humano, es solo la insolencia de creernos portadores de  algun mensaje postrero. En mi caso ver crecer a mis hijos en una sociedad mejor, es mas que suficiente, pero no deja de ser una verdad de Perogrullo que desearía ver mi patria tomar rumbos menos apologéticos y mas democráticos.
Todos estos años de éxodo y frustraciones individuales, donde supuestamente se impone la voluntad colectiva por encima de la personal, ha proporcionado este fenómeno de estampida en todos los sectores de una sociedad que ya caduco y que se aferra a vetustas manipulaciones que solo funcionan en sistemas cansados y en pueblos sumergidos en la desinformación del mal entronizado entorno.