viernes, 9 de marzo de 2018

Del club de las amantes.

El club de las amantes:

Todo partió sin la prisa que traen las tardes tropicales cargadas de astio, calor y presumible decadencia.
hacia las 4 de aquella tarde ella, bajo una lluvia de esas que solo los caribeños conocen, se asomo  por el boquete de una vetusta y estrecha calle en busca de guarecer aquel torrente recurrente de horas veraniegas. El capto su llegada desde la ventana y ofreció su probada astucia de abrir su casa pensando mas en sus bragas que en su refrio.
Entre dudas y livianas palabras vacías de solidez, solo fluyo lo intuitivo y así fue, al cabo de cinco minutos la lluvia arreciaba y no quedo, para ella, mas remedio que aceptar la propuesta de asilo. Rápidamente una vez comprobado que delicioso manjar venia envuelto en apenas ropas ceñidas al cuerpo comenzó a tejer la manera mas eficaz de conducirle a un orgasmo arrancado al azar. Usted no es de todos los días por aca, comento con seguridad, ella asintió y predijo con la seducción entre labios brotados de pura pasión que la afirmación conduciría a otra y no pasaron segundos cuando así sucedió. Le digo porque semejante espectáculo hubiese sido detectado en cualquier lugar de la ciudad que no ocupaba muchos kilómetros cuadrados, decía el en su ya evidente asomo a la impaciencia que provocaban ciertas posturas, cruces de piernas y autocaricias a su negro y copioso cabello.

.....defendió sus espacio en la cama, rodo por su piel como cid campeador, abrió sus piernas con la dulzura y experiencia de quien sabe caminos y destinos, que al conducir sus dedos mas alla de la sapiencia solo recibiría de vuelta los retorcijones que el arte de provocar placer produce. Anduvo sobre sus labios hasta que la impaciencia le apodero y en un susurro de descontrol y ausencia de pudor pidió total invasion de sus carnes húmedas dispuestas al rigor del ultraje visado, de la permisión absoluta de sus adentros.
Vino así lo inesperado, lo soñadamente esperado, lo irresoluto, aquello que la lluvia un dia trajo a su ventana.


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